SAN JUAN BAUTSITA CELEBRÓ A SU PATRONO
Y EL CENTENARIO DE SU TEMPLO PARROQUIAL
En la tarde del sábado 27 de junio la comunidad parroquial de San Juan Bautista de Valentín Alsina vivió una jornada profundamente emotiva al celebrar sus fiestas patronales en el marco del Centenario del templo parroquial.
La celebración fue presidida por el padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni, que encabezó la tradicional procesión por las calles del barrio y, posteriormente, la Santa Misa en un templo colmado de fieles. Acompañó la procesión la Banda de Música de Lanús, mientras que el Coro Parroquial realzó la celebración con su servicio litúrgico.
Concelebraron el Pbro. Felipe Porta, Administrador de Nuestra Señora de Fátima de Valentín Alsina, y el Pbro. Vicente Urvoy, párroco de Cristo Rey de Villa Castellino y capellán del Complejo Educativo San Juan Bautista.
Se descubrió una placa con la nómina de todos los párrocos que han servido a la comunidad a lo largo de estos cien años. También participaron descendientes de la familia Campomar, benefactora que hizo posible la construcción del templo hace un siglo, en un gesto que unió agradecidamente la memoria con el presente.
Durante la homilía, el Obispo invitó a contemplar la figura de San Juan Bautista, el gran profeta que anuncia y denuncia en nombre de Dios. Recordó que Dios escucha el clamor de su pueblo y responde sus súplicas suscitando hombres y mujeres que preparan los caminos del Señor con valentía y fidelidad. Inspirado también en la oración preparada para el Centenario, dio gracias por estos cien años de historia, de fe compartida, de servicio y de comunidad, alentando a todos a renovar el compromiso misionero para las próximas generaciones.
En ese marco, expresó un sentido reconocimiento al Pbro. Juan Ramón Celeiro, agradeciéndole sus años de entrega generosa, su dedicación pastoral y su fecundo servicio como párroco de San Juan Bautista. Visiblemente emocionado, el Padre Celeiro agradeció a toda la comunidad, a quienes colaboraron en la organización de las celebraciones y a todos los que, a lo largo de los años, han sostenido la vida parroquial.
La comunidad preparó además una muestra fotográfica que recorre los cien años de historia del templo, permitiendo revivir momentos, rostros y acontecimientos que marcaron la vida de la parroquia.
En representación del Municipio y de la comunidad educativa se hicieron entrega de placas conmemorativas en reconocimiento a este centenario, sumándose a la acción de gracias por la rica historia de la parroquia.
Como expresó con alegría el Padre Celeiro, Dios regaló en esta jornada el tradicional “Veranito de San Juan”: una tarde luminosa e inmejorable que acompañó una celebración llena de fe, gratitud y esperanza, en la que la comunidad dio gracias por un siglo de vida y renovó su deseo de seguir anunciando a Cristo, al estilo de su santo patrono.
Al finalizar el Obispo fue invitado a encender la tradicional fogata mientras se compartían los tradicionales alfajores y el mate cocido.
ORACIÓN POR LOS 100 AÑOS DEL TEMPLO PARROQUIAL
Padre, te damos gracias por cien años de historia,
fe y comunidad en nuestro templo.
Te damos gracias por Tu presencia, por los sacerdotes,
religiosos y laicos que han servido con fidelidad,
y por los fieles que ban encontrado en este lugar
un refugio y una fuente de gracia.
Por el camino recorrido, por las bendiciones,
por la perseverancia en la fe
y por la unidad que has construido en esta comunidad.
Te pedimos que continúes tu bendición sobre este templo,
sobre nuestra parroquia, sobre nuestros bogares
y sobre todos los que aquí nos reunimos.
Padre, te pedimos que la luz de tu presencia ilumine
los corazones de todos los miembros de nuestra comunidad,
que podamos seguir viviendo con fe, esperanza y caridad,
que podamos ser luz y sal para el mundo y que este templo
siga siendo un lugar de encuentro, de oración y de servicio.
Y así, Padre, te pedimos que este centenario sea una ocasión
para renovar nuestra fe, para profundizar en nuestro compromiso con la Iglesia
y para seguir construyendo un mundo más justo, solidario y lleno de esperanza.
Con San Juan Bautista, por tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor,
y por el poder de tu Espíritu Santo.
Amen.
