SALUDO A LA FAMILIA DE SCHÖENSTATT

 

Querida Familia de Schoenstatt de Avellaneda Lanús:

Mañana, 18 de octubre, renuevan la Alianza de Amor que el Padre Kentenich y aquellos jóvenes sellaron con María en 1914, en una capillita junto al Rin. Quiero estar cerca de ustedes en este día y decirles, sencillamente, gracias.

Este año la Alianza nos encuentra de un modo especial. Como diócesis celebramos nuestro Jubileo con ocasión de los 25 años de la unión de Avellaneda y Lanús en una única realidad diocesana 65 años de camino y 25 de esta nueva realidad eclesial que somos Avellaneda y Lanús. Y lo hacemos con un lema que parece escrito pensando en ustedes: “Renovando la alianza, caminamos juntos”. Se diría que la palabra que ustedes cuidan desde hace más de un siglo se volvió también la nuestra.

Ustedes, por su parte, viven también el centenario de las Hermanas de María, que tanto sembraron en nuestra tierra, y celebran esta fiesta mirando a María como Luz de nuestra Esperanza. Pienso en Valentín Alsina, en la capilla Mater Admirabilis, donde el Padre Kentenich celebró la Misa para la comunidad alemana y para las Hermanas. Este año, por la generosidad de ellas, esa capilla pasó a ser casa de toda la diócesis. Quizás sea uno de esos signos pequeños con los que la Mater nos recuerda que no se va de los lugares donde un día ha sido invitada a establecerse.

Pienso también en las familias, en los jóvenes, en los laicos que sostienen las ramas, los grupos y las ermitas, y en los hermanos sacerdotes que, desde el Instituto, la Federación y la Liga alimentan su ministerio en esta espiritualidad. Ese “nada sin ti, nada sin nosotros” que rezan con la Mater tal vez sea una de las mejores escuelas para aprender a caminar juntos.

Y en este día de Alianza los invito a unirnos en oración por la salud del Papa León. Gracias a Dios, hoy recibió el alta y nos cuentan que se va recuperando bien. Mañana, mientras ustedes renueven la Alianza, él volverá a rezar el Ángelus con el pueblo de Dios.

Sé que la familia de Schoenstatt en Argentina está preparando espiritualmente esta visita con la campaña “Un Rosario por el Papa”. Ponemos en manos de la Mater su salud y también su deseada visita a nuestra tierra, que quedará en manos de Dios según vaya su recuperación. Que la luz de María llegue a nuestros barrios, sobre todo allí donde la esperanza cuesta más.

Con afecto de padre y hermano,

☩ Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni
Obispo de Avellaneda-Lanús

Avellaneda-Lanús, 17 de octubre de 2026.