UNA NUEVA ETAPA PASTORAL
EN NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA DE VALENTÍN ALSINA
En la mañana del domingo 18 de mayo, apenas unos días después de la fiesta de Nuestra Señora de Fátima, la comunidad parroquial de Valentín Alsina se reunió con gran alegría para celebrar la misa de inicio del servicio pastoral del Padre Felipe Porta como nuevo administrador parroquial de Nuestra Señora de Fátima.
La Eucaristía fue presidida por el Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni y concelebrada por varios sacerdotes, quienes acompañaron este momento significativo para la vida de la parroquia. En un clima de recogimiento y entusiasmo se dio la bienvenida al Padre Felipe, al tiempo que se agradeció profundamente a quienes guiaron pastoralmente a la comunidad en los meses anteriores.
En sus palabras de despedida, la comunidad honró con emoción al equipo de animación pastoral que acompañó desde septiembre de 2024: el Padre Marcelo Luna, los padres Arturo y Lucas del Instituto Ciervos de la Trinidad, el diácono Héctor Díaz y tantos otros que animaron y sostuvieron la vida litúrgica y pastoral durante este período sin párroco. Se valoró especialmente la fidelidad, cercanía y dedicación que marcaron su servicio, presente en cada celebración, fiesta patronal, Navidad y Semana Santa.
La homilía del Padre Obispo Maxi fue especialmente significativa: en el marco del quinto domingo de Pascua, recordó el testamento espiritual de Jesús en la Última Cena, expresado en el mandamiento del amor: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”. Con sabiduría, conectó este mensaje evangélico con la homilía del Papa León XIV en el inicio de su ministerio esa misma mañana en Roma, en la que destacó que el amor y la unidad son el corazón de la misión de Pedro y, por extensión, de toda la Iglesia.
Al final de la celebración, la comunidad dirigió unas sentidas palabras de bienvenida al Padre Felipe Porta, en la que destacaron el gozo y la esperanza con que lo reciben. Le expresaron su deseo de crecer juntos en una comunidad viva y misionera, animada por su juventud, guiada por el Espíritu Santo, y fortalecida por el amor de Dios y la intercesión de María.
Así comenzó una nueva etapa en la vida de la parroquia de Fátima, con el compromiso de caminar unidos, en comunión y misión, para gloria de Dios.
