LA DIÓCESIS DE AVELLANEDA-LANÚS CELEBRÓ SU FIESTA DIOCESANA

 

La Iglesia de Avellaneda-Lanús vivió el sábado 18 de octubre un momento de gran alegría con la celebración de la Fiesta Diocesana, en el marco del Jubileo de la Esperanza. Un encuentro de todo el Pueblo de Dios que se realizó en el Polideportivo Delfo Cabrera, de Avellaneda, bajo el lema “Animados por el amor, llamados a la acción”. Como el mismo Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni explicó, con esta Fiesta Diocesana se abrió el camino al jubileo que la diócesis celebrará en el año 2026 al cumplirse 25 años de la unión de Avellaneda y Lanús, y 65 años de la creación de la diócesis de Avellaneda.

A lo largo de la jornada, cerca de mil personas pertenecientes a las distintas comunidades de la diócesis se congregaron para compartir un día donde todos pudieron sentirse parte de una gran familia, reuniéndose en torno al mate, la mesa común, el juego, el baile, la música y la vivencia de la fe. También hubo oportunidad de apreciar toda la amplia y diversa riqueza de la diócesis en los stands que los distintos servicios pastorales diocesanos y movimientos prepararon durante la tarde.

La Fiesta Diocesana tuvo su momento central en la celebración de la Misa que fue presidida por el Cardenal Vicente Bokalic, Arzobispo de Santiago del Estero y Primado de la Argentina, que fue invitado especialmente por ser oriundo de Lanús, donde dio sus primeros pasos en la vida y en la fe. Se trató de la primera Eucaristía que presidió en nuestra diócesis desde que fue creado cardenal por el Papa Francisco en octubre del 2024.

En su homilía, el Cardenal Bokalic, además de recordar con emoción sus orígenes en Lanús, se refirió a la arquidiócesis de Santiago del Estero, a la que el Papa Francisco reconoció desde el año pasado como sede primada de la Argentina, y a la luminosa figura de Mama Antula, la primera santa argentina, mujer laica santiagueña, madre espiritual de la Patria y patrona de las misiones en Argentina.

Con el trasfondo de la figura de Mama Antula, y en el marco del mes de octubre, dedicado a las misiones, el Cardenal Bokalic, comentó las lecturas del día, y se refirió a la misión que siempre comienza por generar vínculos: “La misión no es una conquista, no es hacer proselitismo, la misión hoy es crear vínculos en un mundo desgarrado por las soledades y el desamparo. Eso es lo que hizo Jesús. Se trata de volver a los gestos de Jesús, desde una actitud de cercanía, de compasión, de misericordia”.

Durante la celebración se vivió un momento de especial emoción cuando los seminaristas Juan Mereles y Luciano Gómez fueron admitidos como candidatos a las sagradas órdenes por el Padre Obispo Maxi Margni, con la alegría de todos los presentes por este paso que estos jóvenes han dado en su camino vocacional.

Al final de la Misa se agradeció a todos los que de diversas maneras contribuyeron con la organización de esta Fiesta Diocesana, en primer lugar el equipo coordinado por el Padre Daniel “Yiyo” Espinoza. También se agradeció al Municipio de Avellaneda por toda su colaboración y por haber prestado las instalaciones del Polideportivo “Delfo Cabrera” para poder realizar este evento que ha dejado una huella en el corazón de todos los que pudieron participar.