SALUDO EN EL DÍA DEL CATEQUISTA

 

Queridos catequistas de nuestra Diócesis:

¡Feliz día! En esta jornada quiero hacerles llegar mi saludo y, sobre todo, mi agradecimiento por la generosidad con que viven la vocación de acompañar a tantos niños, jóvenes y adultos en el camino de la fe. Gracias por estar, por escuchar, por anunciar y por ayudar a descubrir que el Evangelio puede transformar la vida.

Este año, nuestro Día del Catequista tiene un significado especial. Estamos viviendo el Jubileo de nuestra Diócesis, celebrando veinticinco años del camino compartido de Avellaneda-Lanús bajo el lema «Renovando la alianza, caminamos juntos». Y justamente ustedes, con su servicio cotidiano, son protagonistas de ese caminar: ayudan a que la fe no sea solamente algo que recibimos, sino una vida que compartimos en comunidad.

En las nuevas Orientaciones Pastorales los invité a renovar nuestra Iglesia con la alegría del Evangelio, reconstruyendo vínculos y caminando junto a nuestro pueblo. En este camino, la catequesis tiene un lugar decisivo. Por eso quiero agradecer especialmente el trabajo que vienen realizando en nuestras comunidades y animarlos a seguir buscando juntos nuevos caminos para la iniciación cristiana.

Quisiera pedirles también que podamos mirar con especial cercanía a las familias. Muchas veces la puerta por la que un niño o una niña se acerca a la Iglesia es también una oportunidad para encontrarnos con toda una familia. Acompañarla, acoger sus preguntas, celebrar con ella y ayudarla a descubrir la belleza de la fe puede ser una de las formas más fecundas de nuestra misión. Que nadie sienta que llega solamente para recibir un sacramento, sino que pueda encontrar una comunidad que lo recibe, lo acompaña y le ofrece un lugar para seguir caminando.

Y hay algo más que quisiera compartir con ustedes. En algunas semanas tendremos la alegría de recibir nuevamente en nuestra Patria la visita de un Sucesor de Pedro. Del 8 al 11 de noviembre, el papa León XIV realizará su Visita Apostólica a la Argentina. La esperamos con alegría y con esperanza, como Iglesia que quiere dejarse visitar, escuchar y animar.

Será también una hermosa oportunidad para que, como catequistas, preparemos el corazón de nuestras comunidades. Que podamos ayudar a nuestros niños, jóvenes, adultos y familias a vivir este acontecimiento no solamente como un momento extraordinario, sino como una invitación a renovar nuestra fe, nuestra pertenencia eclesial y nuestro compromiso con el Evangelio.

En este Año Jubilar, mientras renovamos la alianza y caminamos juntos, recibimos también esta visita como un regalo que puede impulsarnos a seguir anunciando a Jesucristo con alegría y sencillez. Que el encuentro con el Papa nos encuentre como una Iglesia viva, cercana, misionera y abierta a todos.

Gracias de corazón por todo lo que hacen. Cuenten con mi cercanía, mi oración y mi compromiso de seguir caminando junto a ustedes.

Que Nuestra Señora de la Asunción, Santa Teresa de Jesús y San Pío X, nuestros patronos, los acompañen y sostengan en esta hermosa misión.

Reciban mi saludo y mi bendición.

☩ Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni
Obispo de Avellaneda-Lanús

Avellaneda-Lanús, 21 de agosto de 2026, memoria de san Pío X.