MENSAJE PARA LA VI JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y DE LAS PERSONAS MAYORES

 

Querida Comunidad Diocesana:

Mientras seguimos celebrando nuestro Jubileo Diocesano, bajo el lema “Renovando la Alianza, caminamos juntos”, la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores nos invita a volver la mirada hacia quienes hicieron posible el camino que hoy recorremos.

Instituida por el papa Francisco en 2021 y celebrada cada año en torno a la memoria de san Joaquín y santa Ana, los abuelos de Jesús, esta Jornada nos recuerda que la fe siempre llega hasta nosotros a través de un rostro, una historia y una generación que la recibió, la vivió y la transmitió. En este día damos gracias por quienes nos precedieron y renovamos el compromiso de caminar junto a ellos.

El papa León XIV nos recuerda la promesa de Dios: “Yo no te olvidar” (Is 49,15).[1]

Esa Palabra es consuelo, pero también es una llamada a nuestra conciencia. Porque cada vez que una persona mayor es olvidada, descartada o empujada a vivir sin lo necesario para una vida digna, esa promesa queda desafiada por nuestras omisiones. No alcanza con conmovernos: el amor se vuelve verdadero cuando se hace cercanía, justicia y cuidado.

Nuestros abuelos y nuestros mayores levantaron familias, construyeron barrios, hicieron crecer comunidades, sostuvieron capillas, escuelas y clubes, abrieron caminos de participación y solidaridad. Muchos llegaron desde otras provincias o desde otros países con poco más que sus manos y una esperanza inmensa. Con el esfuerzo cotidiano, el trabajo compartido y la ayuda entre vecinos nos enseñaron que el futuro se construye juntos. Esa sabiduría popular y creyente sigue siendo una de las riquezas más grandes de nuestro pueblo.

En este Año Jubilar hemos querido recuperar la memoria agradecida de los testigos de la fe que marcaron la historia de nuestras comunidades.[2]

Entre ellos ocupan un lugar privilegiado nuestros abuelos y tantas personas mayores que nos transmitieron el Evangelio, en muchos casos, más con la vida que con las palabras.

Por eso duele constatar que muchos de ellos hoy experimentan la fragilidad en medio de la soledad, la incertidumbre o la imposibilidad de acceder con tranquilidad a aquello que necesitan para vivir. Una sociedad que no honra a sus mayores termina empobreciendo su propia humanidad. Un pueblo que olvida a quienes sembraron su historia corre el riesgo de perder también su esperanza.

Nuestras Orientaciones Pastorales nos llaman a reconstruir vínculos y a caminar juntos.[3] Esa tarea comienza también por nuestros mayores. Que ninguna persona anciana quede sin una visita, sin una escucha, sin un lugar en nuestras comunidades. Cuidarlos no es un gesto de generosidad; es un acto de justicia. Escucharlos no es mirar hacia atrás; es aprender de la sabiduría que puede abrirnos caminos hacia el futuro.

Pero también estamos llamados a levantar la voz. No podemos acostumbrarnos a que quienes entregaron su vida al trabajo, sostuvieron a sus familias y ayudaron a construir nuestras comunidades tengan que vivir con angustia, viendo amenazados derechos tan básicos como el acceso a una jubilación suficiente, a los medicamentos, a la salud o a una vida serena. La dignidad de las personas mayores no puede quedar sometida a la lógica del descarte ni al cálculo de la utilidad. El modo en que una sociedad trata a sus ancianos revela la calidad de su humanidad. Como discípulos de Jesús queremos comprometernos a cuidar, acompañar y defender la dignidad de cada persona mayor, promoviendo una cultura del encuentro y reclamando, con respeto y firmeza, las condiciones de justicia que hagan posible una vejez verdaderamente humana.

Que María, Nuestra Señora de la Asunción, nos enseñe a custodiar la memoria agradecida y a hacer de nuestra Iglesia una casa donde nadie sea olvidado.

Con afecto, los bendigo de corazón.

☩ Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni Obispo de Avellaneda-Lanús

Avellaneda-Lanús, 26 de julio de 2026.

[1] León XIV, Mensaje para la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, “Yo no te olvidaré” Is 49,15, 15 de junio de 2026. https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/grandparents/documents/20260615-messaggio-nonni-anziani.html

[2] Diócesis de Avellaneda-Lanús, Invitación al Jubileo Diocesano por los 25 años de la diócesis, especialmente la convocatoria a recuperar la memoria agradecida de los testigos de la fe que edificaron nuestras comunidades. https://avellanedalanus.org.ar/jubileo_diocesano-2026/

[3] Diócesis de Avellaneda-Lanús, Orientaciones Pastorales 2026-2028, particularmente el llamado a renovar la alianza, reconstruir vínculos y caminar juntos como Iglesia misionera. https://avellanedalanus.org.ar/orientaciones_pastorales_2026-2028/