PRESENTACIÓN DE “VENITE AD ME”
Querida comunidad diocesana:
Hoy el Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó Venite ad me. Consideraciones sobre la transmisión de la fe en el cambio de época. El título está tomado de la invitación de Jesús: “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré” (Mt 11,28).
Este texto, cuya elaboración fue pedida por el Papa Francisco y confirmada por el Papa León, nos llama a volver al corazón del patrimonio de la fe cristiana. Como podrán observar, toca una realidad que afecta a la vida diocesana, a las comunidades y familias.
De hecho, también en nuestras orientaciones pastorales hemos planteado este gran desafío de la transmisión de la fe. Al leer el documento, me sorprendió la cantidad de puntos de contacto con el camino que venimos haciendo, tanto en las Orientaciones pastorales para nuestra Iglesia en camino (2023) como en las nuevas Orientaciones pastorales para una Iglesia que vive y celebra la comunión (2026). Por eso les propongo que su recepción forme parte del proceso pastoral que estamos animando juntos.
Señalo solo algunas de esas coincidencias:
-
- La transmisión de la fe como desafío central. En 2026 dijimos que necesitamos pasar de una fe recibida a una fe vivida y experimentada. Venite ad me propone volver al kerygma, porque la fe ya no pasa de una generación a otra de manera “automática”.
- Los adultos. En 2023 pusimos la mirada en quienes se acercan o retornan a la fe siendo adultos. El Dicasterio hace de esto una de sus tesis principales: hoy hace falta evangelizar a los adultos y no quedarnos solo en la catequesis de niños.
- La pastoral bautismal. Este año insistimos en no poner trabas y acompañar a las familias. Allí se valora la fe, frágil pero verdadera, de los padres que piden el bautismo.
- Los sacramentos en clave evangelizadora. Ya estaba en 2023. El texto ve en los bautismos, las bodas y los funerales una oportunidad para el anuncio.
- La catequesis y la iniciación cristiana. Coincide con la tarea de la Junta de Catequesis: se pide una profunda renovación kerigmática de la catequesis.
- La centralidad de la Palabra. Fue un acento de 2023. La propuesta concreta es formar grupos fijos de escucha y oración de la Palabra en cada comunidad.
- El domingo. Lo subrayamos en 2026. La liturgia aparece como experiencia de fe, con especial atención a la homilía, el canto y la música.
- La comunidad y los vínculos. Frente a la fragmentación y el individualismo, se recuerda que la fe necesita comunidad para perseverar.
- Iniciar procesos, no poseer espacios. Lo dijimos hace tres años. Ahora leemos una advertencia contra el triunfalismo y contra una pastoral de mero mantenimiento.
- La Iglesia samaritana. Nuestras orientaciones y el Dicasterio se apoyan en Dilexi te y unen la caridad con el anuncio: los pobres son “de los nuestros”.
- La sinodalidad. El horizonte es una Iglesia que crece en comunión, participación y misión.
Hay además algunas novedades que pueden ampliar nuestra mirada: la piedad popular, el arte y la belleza, y la cultura digital.
Creo que estas Consideraciones, nutridas por aportes de las conferencias episcopales y testimonios personales, pueden ser una buena ayuda para nuestra reflexión y acción pastoral en estos tiempos.
Los invito a leerlas con calma, a rezarlas y a estudiarlas, si se puede en los decanatos. También a hacerlas llegar a los equipos y a las comunidades, para que no queden solo en nuestras manos. Más adelante podemos buscar un momento para trabajarlas juntos como presbiterio.
Acá está el texto completo:
☩ Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni
Obispo de Avellaneda-Lanús
Avellaneda Lanús, jueves 22 de octubre 2026
Memoria de San Juan Pablo II – Papa
